sábado, 14 de julio de 2012

Es julio pero no nos estamos quietos. VISITAS AL MOLINO DE GINES Y A LA FINCA EL LAUREL.

En estas fechas de calima y comienzo de vacaciones (también de brutales recortes sociales) no nos podemos quedar quietos si queremos ir poniendo las bases de nuevas iniciativas para septiembre. Por ello hemos estado moviendo dos cuestiones: la posibilidad de implicarnos en la recuperación del patrimonio histórico agrícola de la comarca y, por otro lado, la busqueda de nuevos productores para atender el fuerte aumento de miembros de la Regüerta.


La recuperación del patrimonio histórico agrícola del Aljarafe: visita al Molino de la Hacienda del Santo Ángel en Gines.
Hemos realizado una visita "exploratoria" a la última Hacienda que queda en Gines.  Es de propiedad municipal desde que se expropió hace unos años y está pendiente de rehabilitación por retrasos con la financiación de la Junta. El Ayuntamiento tiene previsto convertirla en sede administrativa del consistorio pero además prevee mantener el antiguo molino de aceite de la Hacienda como museo.

Desde la Regüerta estamos convencidos que este elemento del patrimonio histórico y antropológico del Aljarafe es un espacio con mucha potencialidad para el impulsar iniciativas de desarrollo local y sostenible. Para ello nos hemos ofrecido a colaborar en la definición de un proyecto de usos y gestión de este espacio, participado por la ciudadanía, que vaya más allá de la exposición de una serie de interesantes máquinas de la industria aceitera de principios del s.XX. Podéis ver aquí como funcionaba el molino a través de un vídeo de otro muy similar recuperado para la producción ecológica de aceite en Guadix.

Estamos elaborando propuestas para hacer que este lugar pueda servir para promover la dinamización cultural, la educación ambiental agroecológica y el desarrollo sostenible de nuestra población, ayudándonos a entender mejor y de forma crítica la evolución social, económica y ambiental de nuestra comarca y el papel que ha jugado la relación de las personas con la tierra, a través de la agricultura, en los últimos 4.000 años. 

La visita exploratoria, con un grupo de miembros de la RegÜerta, de un arqueólogo amigo especializado en este tipo de patrimonio, Alejandro Jiménez, y de la delegada municipal  de Participación Ciudadana de Gines, Mª José Posada, ha sido muy motivante. 

Con informaciones históricas recogidas  por el compañero Juan Serrano y con los datos y vivencias aportados por los asistentes hemos visto que merece la pena seguir investigando un edificio sobre el que se sabe bien poco e ir madurando nuestra propuesta de usos. 

Como primera iniciativa de nuestro grupo ya empezamos a perfilar con la delegada la realización, en otoño, del próximo Encuentro y Muestra de Consumo Ecológico y Desarrollo Sostenible del Aljarafe en la propia Hacienda del Santo Angel. Seguimos en la tarea.


Visita de la RegÜerta a la Finca agroecológica El Laurel del Cantillo, en Puebla del Río. 
Otra cuestión que hemos avanzado en estos días, es la posible incorporación de La Finca agroecológica el Laurel como proveedor de la RegÜerta. Para ello nos hemos desplazado un grupo "expedicionario" a conocer la Finca, y a la familia de hortelanos Cristina y su padre Gregorio. Esta huerta lleva produciendo desde mediados de los ochenta y está certificada como ecológica desde hace 20 años. 
En unos días tendremos su programación de producción de hortalizas y verduras para el último cuatrimestre del año. Estamos pensando en como arrancar en septiembre con un nuevo sistema de compras que convine productos de tres huertas de producción ecológica del Aljarafe. 


Si sabes cosas sobre el Molino o si quieres colaborar en cualquier otra cuestión conecta con nosotros: lareguertaecologica@gmail.com

viernes, 6 de julio de 2012

TODMORDEN: UN PUEBLO CONVERTIDO EN HUERTO. ¿Y GINES?


Una información facilitada por la compañera Eva Páez.

Mientras desde  la Regüerta estamos preparando la puesta en marcha de huertos comunitarios en Gines  nos llega esta información de una población inglesa similar en tamaño a nuestro pueblo: Todmorden.
Una de esas cosas ricas y diferentes que están pasando en el mundo...




¡INCREIBLES Y COMESTIBLES!

A veinte minutos de Manchester, en un frondoso y abigarrado valle, se está cociendo una sabrosa revolución que responde al audaz nombre de Increíbles y Comestibles. La idea es así de simple: se plantan a discreción verduras, hierbas y árboles frutales en 70 espacios públicos. Se mantienen gracias a la labor de 280 voluntariosque le dedican dos mañanas al mes a la faena. Y todo el pueblopuede servirse gratis y a placercuando llega la hora de la cosecha.

El pueblo en cuestión se llama Todmordentiene apenas 15.000 almas y se ha convertido en el epicentro de un movimiento –Incredible Edible- que se está propagando por el Reino Unido a la velocidad de las esporas, bendecido en persona por el príncipe Carlos y replicado ya al otro lado del estrecho de Calais./"El secreto está en que somos el movimiento más inclusivo del mundo", asegura Mary Clear, una de las fundadoras. "Nuestro lema es así de simple: 'Si comes, estás dentro'.Aquí no discriminamos a nadie por sus diferencias alimenticias, ni se nos va el tiempo echando sermones. La diferencia se marca pasando a la acción. En eso estamos".

Tan persuasivos son los argumentos de Increíbles y Comestibles que tienen incluso a la policía cultivando maíz dulce y cebollas japonesas para todo el pueblo. Junto al hospital han plantado una "apoteca" de plantas medicinales. A las puertas del teatro local crecen las tomateras. Y junto a la iglesia unitaria, en la colina más alta del pueblo, se prodigan las coles y las acelgas.

Mary Clear ha subido hasta aquí para arrancar unas cuantas hojas para la cena. El vergel que ella misma ha plantado en el esquinazo de su casa, en la calle Cockpit, se lo cede generosamente a sus vecinos y a todo el que venga de visita: espinacas, brécoles, berros, guisantes, judías...

Nada más bajar de la estación de tren, los reclamos de Incredible Edible nos persiguen como una suculenta tentación, comparable sólo a la experiencia de ir arrancando manzanas y peras de los 800 árboles frutales, o a la de saborear lo mejor de la cosecha cocinada en The Bear, la cooperativa, café, restaurante y punto de encuentro local.

Allí conocemos a Estelle Brown, anfitriona de excepción, que nos regala el primer paseo 'comestible' por el canal de Rochdale, con parada obligada ante los cerezos y el jardín de hierbas que ha plantado Mario, el dueño del garaje aledaño. "Cuando empezamos, en 2007, hubo gente que veía todo esto como una excentricidad o un capricho", admite Estelle. "Ahora, con la crisis, se empieza a ver casi como una necesidad: hay que estar preparados para los malos tiempos".


Crear jardines "artificialmente"

Recuerda también Estelle cómo al principio todo eran dudas sobre dónde plantar y a quién pedir permiso. "Con el tiempo nos dimos cuenta de que lo mejor era sembrar directamente y crear jardines 'accidentales'. Ni siquiera le llamamos a esto gerrillas 'verdes'. Lo que hacemos no tiene nada de 'bélico' ni de provocador, yo más bien diría que estamos haciendo una revolución gentil desde lo local. Y lo bueno es que los 'poderes' nos ven con buenos ojos, porque algo está cambiando profundamente en el pueblo".

El Ayuntamiento ha cedido el solar del viejo hospital, junto al río, donde han echado ya raíces los primeros árboles del futuro gran jardín comestible, con la ayuda de los trabajadores de VolkerStevin y de Considerate Constructors (Constructores Considerados). Todo parece tener un nombre sugerente en Todmorden, empezando por el pueblo, al que sus habitantes llaman cariñosamente 'Tod'.


En el aparcamiento del nuevo hospital, sobre varias camas de cultivo, crece el herbolario local, cuidado primorosamente por la 'boticaria' Helena Cook. Equinácea para fortalecer las defensas, achicoria para el aparato digestivo, romero para las enfermedades respiratorias, caléndula para las curar las infecciones.
Las ocho escuelas del pueblo se han hecho también "increíbles y comestibles", y en una de ellas se está habilitando unagranja piscícola, donde también se cultivará por hidroponía. Entre tanto, el programa Every Egg Matters está llenando Todmorden de gallinas, con el objetivo de llegar en el 2018 a una producción de 30.000 nuevos semanales, suficientes para todo el pueblo.

"Seamos realistas: no vamos a conseguir la autosufiencia alimentaria, pero al menos estamos trazando el camino", reconoce Mary Clear, la 'agitadora' del grupo, con todo el saber acumulado de sus años de trabajadora comunitaria y con el "sentido común" aplicado al arte del cultivo. "Nuestros huertos son pura 'propaganda verde', aunque el efecto que han tenido en estos años ha sido tremendo", asegura la enérgica Mary. "El consumo de productos locales ha aumentado tremendamente, los comercios que al principio nos miraban con recelo ahora quieren ser increíbles y comestibles".

Mientras toda Gran Bretaña se prepara para el atracón del jubileo, Todmorden, el pueblo que llegó a ser el centro textil del West Yorkshire, se viste estos días de gala para consagrar la primavera en el primer Desfile de la Polinización. Aunque la gran celebración del año llegará en octubre, en la Fiesta de la Cosecha a la que contribuye todo el pueblo, con todas las viandas locales servidas directamente del huerto al plato. 
¡Que aproveche!